Índice
Recibe nuestra newsletter
De acuerdo con un análisis de Homety publicado en junio de 2025, el modelo Housing as a Service (HaaS) ha pasado de representar el 3% del mercado de alquileres flexibles en grandes ciudades europeas a alcanzar el 12% en apenas dos años. Ese crecimiento refleja un cambio profundo en cómo las personas abordan la vivienda temporal, sobre todo quienes se desplazan al extranjero por motivos académicos o profesionales. Las universidades y empresas buscan soluciones que liberen tiempo administrativo y mejoren la experiencia de estudiantes expatriados. Este enfoque convierte el alojamiento en un servicio integral que responde a necesidades concretas de movilidad.
Un modelo que redefine la vivienda temporal
El Housing as a Service transforma el concepto tradicional de alquiler. Los usuarios pagan una cuota mensual fija que incluye mucho más que un espacio físico. Empresas especializadas gestionan desde el mobiliario completo hasta las facturas de suministros o el mantenimiento preventivo. Esa fórmula elimina preocupaciones logísticas para personas que llegan a un destino nuevo.
Plataformas pioneras como Blueground ya aplican este sistema en varias capitales europeas. Sus clientes acceden a apartamentos listos para habitar, con conexión wifi de alta velocidad y acceso a gimnasios compartidos. La flexibilidad marca la diferencia: cambiar de piso dentro de la misma red resulta sencillo si surge un nuevo proyecto laboral o académico. Propietarios, por su parte, obtienen ingresos estables sin lidiar con inquilinos individuales.
La tecnología facilita esa transición. Precisamente, las aplicaciones móviles permiten reservar, modificar contratos o reportar incidencias en tiempo real. Además, los datos anónimos sobre preferencias de usuarios ayudan a las empresas a ajustar ofertas según patrones de demanda. Así, un estudiante en Madrid recibe propuestas personalizadas basadas en su duración de estancia o presupuesto disponible.
Ventajas para instituciones educativas y corporaciones
Universidades con programas Erasmus o intercambios bilaterales enfrentan retos constantes para alojar a sus alumnos visitantes. El HaaS resuelve esa presión al ofrecer paquetes garantizados que cubren picos de llegada en septiembre o febrero. Departamentos internacionales delegan la búsqueda de camas en proveedores externos que conocen las normativas locales de visados y seguros.
Empresas multinacionales encuentran igual utilidad en el modelo. Ejecutivos destinados a filiales durante seis meses no necesitan buscar opciones aisladas. Una sola plataforma coordina reservas en ciudades como Barcelona o Valencia, con informes detallados sobre ocupación y satisfacción. Ese control centralizado reduce costes administrativos hasta en un 40%, según experiencias documentadas en el sector.
La personalización eleva el valor añadido. Estudiantes de ingeniería reciben viviendas cerca de campus técnicos; profesionales de marketing prefieren zonas con buena conectividad al centro urbano. Esa segmentación mejora la retención de talento internacional y fortalece la reputación de las instituciones como destinos atractivos.
Servicios que componen la oferta completa
Más allá del techo, el HaaS integra soluciones prácticas para la vida diaria. Limpieza quincenal, lavandería a demanda o sustitución de electrodomésticos forman parte del paquete básico. Usuarios evitan gestiones con compañías de luz o ayuntamientos, ya que el proveedor asume esas tareas.
Comunidades gestionadas aportan otro nivel de comodidad. Eventos semanales como catas de vino o sesiones de networking fomentan contactos útiles entre residentes temporales. Espacios coworking equipados responden al auge del trabajo remoto entre nómadas digitales y becarios. WiFi dedicado y taquillas seguras completan una experiencia que se asemeja más a un club privado que a un simple contrato de arrendamiento.
La sostenibilidad gana terreno en estas propuestas modernas. Proveedores instalan paneles solares compartidos o sistemas de reciclaje inteligente. Reducir el consumo energético individual resulta sencillo con apps que monitorizan el uso en tiempo real. Esos detalles diferencian ofertas premium de opciones básicas en un mercado cada vez más exigente.
Éxitos documentados en el panorama internacional
Empresas innovadoras impulsan el modelo en Europa. Existen softwares especializados que ya gestionan miles de reservas anuales para estudiantes y profesionales en movilidad. Como resultado, universidades del norte del continente confían en esas soluciones para asegurar plazas durante los periodos lectivos más intensos.
Este enfoque gana adeptos entre propietarios y administradores. Lodgerin, por su parte, a través de su Property Management Software Arrento, permite el acceso a esta nueva tendencia para propietarios en todo el mundo. La herramienta facilita contratos flexibles con servicios integrales y así propietarios en grandes ciudades logran tasas de ocupación cercanas al 95% gracias a esa operativa eficiente.
Casos paralelos emergen en Portugal. Allí, administradores locales atienden a profesionales latinoamericanos con paquetes completos que incluyen mantenimiento y acceso comunitario. Esa fórmula optimiza ingresos sin complicaciones administrativas.
Abroad, por su parte, actúa como software que ayuda a las universidades a acceder a esta tendencia y brinda acompañamiento completo a sus estudiantes desde la fase de inscripción. Alumnos de Asia o América Latina reciben así apoyo integral en alojamiento y servicios asociados. Tales experiencias prueban la capacidad del modelo para crecer manteniendo estándares elevados, incluso en mercados con rotación estacional marcada.
Perspectivas hacia 2026 y más allá
Regulaciones globales sobre vivienda temporal evolucionan para acomodar el HaaS. Básicamente, directivas internacionales fomentan transparencia en cuotas y límites a contratos cortos. Por consiguiente, diversos países adaptan sus legislaciones de arrendamientos para facilitar suscripciones mensuales renovables. Así, esas normas protegen a usuarios sin desincentivar la inversión privada.
Por otra parte, la sostenibilidad domina las previsiones a corto plazo. En efecto, desarrolladores proyectan edificios con certificación Passivhaus adaptados a HaaS, minimizando emisiones en zonas urbanas densas. Además, la integración con transporte público eléctrico completa un ecosistema alineado con objetivos climáticos globales.
Finalmente, la inteligencia artificial personalizará aún más las propuestas. Los algoritmos predecirán necesidades según itinerarios laborales o preferencias culturales. Asimismo, las universidades y corporaciones adoptarán dashboards para monitorear satisfacción en tiempo real. Ese avance posiciona al HaaS como estándar en la movilidad, atrayendo talento global con promesas de simplicidad y calidad superior.
Para profundizar en las tendencias inmobiliarias de este 2026, recomendamos consultar nuestro reporte.









